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Voluntariado para crear vínculos y apoyar a personas migrantes

07/04/2026

Voluntariado para crear vínculos y apoyar a personas migrantes

Practicar el idioma con personas que están aprendiendo castellano y euskera; acompañar al médico o hacer un trámite burocrático en alguna institución pública; compartir el tiempo de ocio con personas migrantes sin recursos que van llegando a nuestros pueblos y ciudades; conocer su realidad e intercambiar experiencias, superando prejuicios, clichés o ideas preconcebidas que no van a ningún lado.

Estas son algunas de las tareas, actividades y opciones que ofrece la ONG Pertsonalde de Getxo para alistarse a las filas del voluntariado y, de paso, sacar a la luz habilidades y capacidades que, incluso, pueden ser desconocidas para las personas voluntarias.

Normalmente, quienes se dedican a los demás en sus horas libres llegan a desarrollar una mayor empatía y creatividad. Se vuelven más resolutivas. Y raro es que estas experiencias interculturales salgan mal. Pertsonalde es una organización con más de 25 años de historia que “reacciona ante las injusticias y trabaja con personas en situación de vulnerabilidad” tanto en Getxo y Uribe Kosta como en Perú, Filipinas o África. Desde esta ONG radicada en el barrio de Las Arenas subrayan: “Compartimos valoresmirada crítica y ganas de trabajar por los demás, cada cual en la medida de sus posibilidades, a veces impulsando proyectos y otras incorporando en nuestro día a día acciones que hagan la vida más fácil a quienes más lo necesitan”. Y, asimismo, ponen el acento en tres palabras clave: acogida, cooperación y sensibilización.

Batirtze Escudero (Bilbao, 47 años), socióloga de formación y especializada en el campo de las migraciones, tiene un amplio recorrido en el tercer sector de acción social. Escudero es la actual coordinadora del área de intervención comunitaria de Pertsonalde y responsable de Loturak, un programa del Gobierno Vasco que, junto a varias asociaciones, trata de crear una red ciudadana de acogida a personas refugiadas y migradas formada por familias acogedoras y grupos de voluntariado. Resume su discurso en favor de la integración de la siguiente forma: “Tratamos de construir vínculosensibilizar y generar espacios de encuentro”.

El voluntariado supone una pata fundamental de la actividad de esta ONG y entre sus diferentes programas participan asiduamente cerca de un centenar de personas, conformando así una base social nada desdeñable para una entidad de este tamaño. En los proyectos locales que ponen en marcha en Pertsonalde, Escudero afirma que fundamentalmente participan tres actores diferentes: el equipo técnico de la propia ONG, las personas voluntarias y las personas a las que acompañan, mayoritariamente jóvenes magrebíes, aunque no solo, que en algunos casos se encuentran en situación de calle.

Derribar prejuicios y aprender 

Hasta 40 personas se pueden llegar a reunir en Topagune, el principal espacio de encuentro entre el voluntariado y las personas o familias que se involucran en los proyectos de Pertsonalde. En su interior tienen lugar un abanico de actividades e iniciativas educativas (desde clases de informática a charlas, talleres, juegos de mesa, clases de apoyo extraescolares…), pero no todo está planificado y calendarizado de antemano. Muchas veces también hay lugar para la improvisación y se producen encuentros informales entre locales y foráneos mientras, por ejemplo, se toman un café. Escudero insiste en que lo más importante es que se puedan tejer relaciones sociales entre personas de distintas realidades que “normalmente no se encontrarían” y, de ese modo, derribar prejuicios.

Esta es parte del artículo que Deia publica sobre Pertsonalde, ¿quiéres leer el artículo completo? Haz click aquí

Foto de Miguel Acera

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